Presentación de una buena práctica contra la discriminación
En marzo de 2022, el Ayuntamiento de Valencia anunció que a partir de abril de ese mismo año las personas mayores de 65 años empadronadas en la ciudad de Valencia podrían realizar gestiones en el Ayuntamiento, de manera presencial, los jueves de 10.00 a 12.00 horas sin necesidad de cita previa.
Evitando así que las personas mayores queden excluidas de estos servicios por no saber solicitar cita previa de manera telemática, y se les reserva un espacio de atención presencial para sus gestiones personales.
Para evitar abusos y conseguir que la medida sea efectiva, las gestiones deben ser propias, no las de otras personas de otro rango de edad, porque si no se quitaría tiempo a personas que lo necesitan.
Así, el Ayuntamiento de Valencia como administración impulsoramuestra un trato amable y respetuoso con las personas mayores, que especialmente desde la pandemia y el consiguiente proceso de digitalización se encuentran en una posición cada vez más vulnerable.
Esta medida se une a otras que ha venido tomando el consistorio para paliar esta brecha digital, como la multiplicación de la oferta de formación digital para personas mayores o el trabajo que se hace en los centros de mayores ayudando y asesorando en temas digitales.
Desde el ayuntamiento se trabaja para formar a los mayores, pero respetando siempre a todas aquellas personas que no quieren utilizar la vía telemática y necesitan una atención personal y presencial de modo que la brecha digital no suponga una pérdida de sus derechos, y una dificultad para acceder a los servicios municipales.
Análisis del ámbito en el que actúa esta buena práctica.
Como se ha señalado, con esta medida el consistorio pretende reducir la brecha digital relacionada con los trámites administrativos municipales que afecta al colectivo de las personas mayores de 65 años empadronadas en la ciudad de Valencia.
Un estudio realizado por el Observatorio Senior “65ymas” señala que el 76% de las personas mayores de 80 años considera que existe una ausencia de acompañamiento en el proceso de adaptación a las nuevas tecnologías.
Este dato pone de relevancia la necesidad de encontrar vías que permitan formar a los mayores porque, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), para 2050 se espera que los mayores de 65 años supongan el 30,4% de la población, frente al 20,1% que representan hoy en día.
No obstante, la brecha digital se va reduciendo poco a poco. Según el último estudio publicado por el INE sobre las tecnologías en los hogares españoles, el porcentaje de personas mayores que entran en la red aumenta año a año, pasando del 50,7% de 2020 o el 59,90% de 2022 al 65,1% en 2023.
Un buen dato pero lejos de las cotas que se alcanzan en la población de menos de 55 años, en el que el acceso diario a internet supera el 95%.
El INE además arroja datos concretos de la relación de los mayores con la administración por medios digitales señalando que 52,3% de la población de entre 65 a 74 años que tuvieron la necesidad de solicitar un documento o hacer un trámite y no lo hicieron por esta vía, aluden a la falta de conocimientos.
Impacto y resultados de esta práctica
Desde 2020, este tema ha saltado a la primera plana de los diarios, lo que ha permitido concienciar a la sociedad sobre este problema y que las distintas instituciones y administraciones ideen medidas para luchar contra la brecha digital, como en el caso que nos ocupa.
Con esta medida se salva la brecha digital que sufren los mayores a la hora de relacionarse con la administración local, pues lo que para muchos es un mero trámite como pedir cita previa, para aquellos que no están familiarizados con el uso de las nuevas tecnologías puede resultar un quebradero de cabeza.
El impacto de la misma habrá sido sin duda positivo para los ciudadanos mayores de 65 años, pues les permite ejercer sus derechos y cumplir con sus obligaciones como ciudadanos, mejorando así su día a día y permitiéndoles relacionarse en condiciones de igualdad con la administración.
Otro aspecto destacable es que se establece para los mayores de 65 años un día y una franja horaria determinados solo para ellos, lo que le evita madrugones y esperas innecesarias.
Además, el hecho de tener un interlocutor en la gestión, les puede permitir conocer mejor los procedimientos y sentirse más amparados por los poderes públicos.
En definitiva, reducir esta brecha es crucial, pues según manifestó el Presidente de la Plataforma de Mayores y Pensionistas en las jornadas para reflexionar sobre la brecha digital en las personas mayores celebradas en el Congreso de los Diputados en 2021, “a medida que crece la brecha digital, crece el desamparo y la indignación en las personas mayores”.
Alertando que: “esto no se puede permitir ya que se intensifica su exclusión, su sensación de abandono y de inutilidad”.
Puntos fuertes y debilidades que tiene esta buena práctica
Que las personas mayores de 65 años empadronadas en la ciudad de Valencia puedan realizar gestiones en el Ayuntamiento, de manera presencial, los jueves de 10.00 a 12.00 horas sin necesidad de cita previa, es una medida integradora y positiva para el conjunto de la sociedad.
Esta medida permite dar cobertura a este colectivo, de una manera tradicional y en un horario concreto, lo que no compromete el funcionamiento de la administración digital, ni supone un sobreesfuerzo para el consistorio.
Además la medida acota el ámbito de las gestiones, dado que deben ser gestiones propias de personas de un rango de edad determinado, lo que garantiza que el servicio no se sature, y no se produzcan abusos por parte de los ciudadanos.
Sin embargo, habrá quienes señalen que esta medida se puede interpretar como un parche a un problema, pues no se enseña a los mayores a utilizar las nuevas tecnologías, ni se generan aplicaciones y procesos más intuitivos y amigables con las personas mayores.
En resumen, si bien la atención presencial a personas mayores de 65 años es factible y ofrece ventajas significativas para este colectivo, también sería necesario un compromiso firme por parte de las administraciones para facilitar a este colectivo el acceso a la administración digital, a través de medidas como la formación, la simplificación de los procedimientos digitales o la implementación entornos web más amigables e intuitivos para las personas mayores.
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